La Escuela Redes del Cuidado cierra un ciclo histórico: más de 15.000 personas cuidadoras certificadas en 32 departamentos
La Escuela Redes del Cuidado cierra un ciclo histórico: más de 15.000 personas cuidadoras certificadas en 32 departamentos
La Escuela Redes del Cuidado fortalece liderazgo, autocuidado y organización comunitaria para que las personas cuidadoras conozcan y defiendan sus derechos.
Publicado el: 06 mar 2026
- Los talleres brindan herramientas en autocuidado, manejo de emociones e incidencia política para fortalecer el liderazgo de las personas cuidadoras.
- Las Redes del Cuidado promueven comunidad y apoyo entre quienes dedican su vida al cuidado de niñas, niños, personas mayores y personas con discapacidad.
En Istmina, en el departamento de Chocó, culminó el proceso de certificación de más de 15.000 personas cuidadoras que participaron en la Escuela Redes del Cuidado, una iniciativa que ha recorrido los 32 departamentos del país y que hoy deja sembradas más de 50 redes de apoyo comunitario entre cuidadoras.
La Escuela Redes del Cuidado, es un espacio que busca fortalecer capacidades, compartir experiencias y, sobre todo, dignificar una labor que durante décadas ha permanecido invisible.
“Certificamos a más de 15 mil personas cuidadoras. El objetivo fue que las personas cuidadoras se conozcan entre sí, formen redes y defiendan sus derechos, estamos hablando de proteger y cuidar el Sistema Nacional de Cuidado, una gran apuesta del gobierno del presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez para dignificar a quienes cuidan”, explicó Natalia Moreno, directora del Cuidado del Ministerio de Igualdad y Equidad.
La formación va mucho más allá de lo técnico. Durante los talleres, las personas cuidadoras reciben herramientas de autocuidado, manejo de emociones y estrategias para la incidencia política. Pero, quizá lo más importante, es que encuentran algo que muchas veces les ha faltado, comunidad.
Porque cuidar no es una tarea menor. En miles de hogares colombianos, son mujeres (madres, hermanas, hijas) quienes se encargan de acompañar a niños, personas mayores o familiares con discapacidad. Lavan, cocinan, acompañan citas médicas, sostienen la vida cotidiana. Y lo hacen, casi siempre, sin remuneración.
Por eso, para muchas de ellas, el reconocimiento del cuidado como trabajo marca un antes y un después. “Nosotras hemos luchado mucho para que se nos reconozca como cuidadoras, hemos marchado y levantado la voz para que el Estado nos vea, para que entienda todo lo que implica cuidar”, cuenta Julia Mendoza, madre de la Red Nacional de Cuidadoras Marchante.
Ese reconocimiento empezó a tomar forma con la Ley 2297 de 2023, conocida como la "Ley de las Cuidadoras", que abrió la puerta a beneficios y programas de protección social para quienes dedican su vida al cuidado.
Luisa Elena Almaso Polo lo sabe bien. Como presidenta del Sindicato Nacional de Cuidadoras de Vida y líder social, lleva más de dos décadas impulsando esta causa. Nació en Santa Marta y comenzó a cuidar a su hermano desde los 11 años. Desde entonces, su vida gira alrededor del cuidado. “Cuidar no es solo amor, es tiempo, esfuerzo y muchas veces dejar en pausa el propio proyecto de vida”, relató.
Para ella, el avance es real. Gracias a alianzas con instituciones como el SENA y COTELCO, varias mujeres cuidadoras ya han encontrado oportunidades laborales y espacios de formación. Solo en Santa Marta, 28 mujeres trabajan hoy en el sector hotelero y otras 57 participaron en ferias de emprendimiento.
Aun así, insiste en que el futuro del cuidado debe ir más lejos, carreras profesionales, salarios dignos y mayor reconocimiento social. Mientras tanto, las redes creadas en los talleres siguen creciendo. En barrios, veredas y comunidades, las cuidadoras comienzan a reconocerse entre sí, a compartir estrategias y a levantar la voz juntas.
Y quizá ese sea el logro más profundo de este recorrido por el país, demostrar que cuidar también es construir comunidad. Y que, cuando quienes cuidan se encuentran, el país empieza a mirarse de otra manera.