Por una vida libre de violencias para las personas trabajadoras sexuales en el mundo
Colombia conmemora el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra las Trabajadoras Sexuales, una fecha que reivindica la dignidad y los derechos humanos de un sector históricamente invisibilizado y víctima de estigmatización y violencia estructural.
Publicado el: 18 dic 2025
- Colombia conmemora el Día Internacional para Eliminar la Violencia contra las Trabajadoras Sexuales, una fecha que reivindica la dignidad y los derechos humanos de un sector históricamente invisibilizado y víctima de estigmatización y violencia estructural.
- El Gobierno del Cambio impulsa en el Congreso el Proyecto de Ley que reconoce el trabajo sexual como trabajo, reafirmando su compromiso con la equidad, la autonomía y la garantía de derechos laborales y sociales para las personas trabajadoras sexuales.
- Por primera vez, Colombia implementa acciones de política pública para este sector, con la creación de la Dirección de Actividades Sexuales Pagas, liderada por el Ministerio de Igualdad y Equidad.
Durante décadas, las personas trabajadoras sexuales han enfrentado múltiples formas de exclusión, violencia, persecución y estigmatización, tanto en Colombia como en el mundo. Históricamente invisibilizadas y marginadas de las políticas públicas, su lucha ha sido constante y colectiva por el reconocimiento de su dignidad, su autonomía y sus derechos humanos, laborales y sociales.
La conmemoración del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra las Trabajadoras Sexuales, instaurado como una fecha de memoria, denuncia y reivindicación, representa un hito fundamental en la historia del movimiento. Esta fecha recuerda a quienes han sido víctimas de la violencia estructural y reafirma que el estigma, la discriminación y la criminalización indirecta continúan siendo realidades que deben ser transformadas desde la acción política organizada y la exigibilidad de derechos.
La historia del movimiento está marcada por la resistencia, la organización colectiva y la lucha política frente a sistemas que han negado su humanidad. Este gobierno combate y condena la discriminación, la trata de personas, la estigmatización y persecución del sector, a cambio impulsa la lucha en el Congreso de la República por aprobar el Proyecto de Ley que busca reconocer el trabajo sexual como trabajo, un tema bandera del Gobierno del Cambio a favor de la dignidad humana de los y las trabajadoras sexuales.
Desde las calles, los territorios y los espacios de incidencia nacional e internacional, el colectivo ha construido agendas propias, ha interpelado al poder y ha abierto caminos para el reconocimiento social, jurídico y laboral. Cada avance ha sido resultado de la organización, la solidaridad y la voz colectiva que se niega a ser silenciada.
Como expresión de esta trayectoria de lucha, organizaciones y liderazgos de personas trabajadoras sexuales de más de 50 países, han impulsado un Manifiesto Internacional, construido desde la experiencia viva del colectivo. Este manifiesto reafirma la centralidad de sus voces en la construcción de políticas públicas, marcos normativos y acciones que garanticen condiciones de vida dignas, seguras y libres de violencias.
Hoy, esta lucha se proyecta como una revolución colectiva, consciente de su historia y comprometida con el presente y el futuro. Una revolución que reconoce la diversidad del colectivo, fortalece los liderazgos, teje alianzas y convoca a avanzar juntas y juntos hacia transformaciones estructurales. El llamado es claro: seguir organizándose, incidir políticamente y consolidar un movimiento fuerte, autónomo y articulado que garantice que ningún derecho se negocie y que ninguna vida vuelva a ser invisibilizada.
El Gobierno del Cambio en cabeza del presidente Gustavo Petro, ha sido el primer gobierno en implementar acciones de política pública para este sector social, con la creación de la Dirección de Actividades Sexuales Pagas y el reconocimiento de los derechos de las personas trabajadoras sexuales que trasciende el discurso. Nuestro ministro, Juan Carlos Florián Silva, constituye una voz que reivindica la lucha de un sector que hoy desde el gobierno es atendido y reconocido en Colombia.
Este momento histórico reafirma que la dignidad no se concede: se conquista colectivamente. El presente y el futuro de las personas trabajadoras sexuales se construyen desde la memoria, la organización y la acción política sostenida, con la certeza de que una sociedad más justa solo es posible cuando todas las vidas importan y todos los derechos se garantizan.