
- Desde el Ministerio de Igualdad y Equidad acompañamos en el suroccidente de Cali a la comunidad 20 del barrio Siloé, ubicada en la ruta de redecas —conocida como la ruta de la esperanza—un territorio que ha logrado lo que muchos creían imposible: transformar la desigualdad histórica en una ruta de esperanza.
En calles que durante años fueron sinónimo de exclusión y estigmatización, hoy laten iniciativas sociales, culturales, ambientales y deportivas que fortalecen el tejido comunitario y hacen de Siloé un verdadero símbolo de resistencia, organización popular y construcción de un futuro para la paz.
La cooperativa de turismo Cotour es uno de los motores de este proceso. Sus recorridos no solo muestran paisajes urbanos y miradores de Cali, también narran historias de memoria y transformación social. Cada visita invita a reconocer la capacidad de las comunidades para reinventar su presente y abrir espacios de diálogo intercultural que promueven respeto, diversidad e inclusión.
(Fotos Oficina de Comunicaciones MinIgualdad
Pero la apuesta no se queda en el turismo. Siloé impulsa también proyectos deportivos, ambientales y de soberanía alimentaria. Canchas, huertos y procesos juveniles se han consolidado como escenarios de unidad y alternativas frente a la violencia. Allí, el deporte es símbolo de cohesión, la siembra una apuesta de futuro y la cultura una fuerza de identidad colectiva.
Sin embargo, líderes comunitarios advierten que este esfuerzo no puede recaer únicamente en la organización barrial. Reclaman un compromiso sostenido del Estado para que la igualdad y la equidad no se limiten a discursos, sino que se traduzcan en políticas tangibles, con recursos, continuidad y enfoque territorial. “El cambio nace en el territorio, pero necesita respaldo institucional para crecer”, señalan con firmeza.
En ese sentido, el recorrido que realizamos desde el Ministerio de Igualdad y Equidad por las calles de Siloé reafirma que no podemos ser espectadores distantes sino aliados comprometidos con las comunidades. Escuchamos a líderes y lideresas, dialogamos con jóvenes, visitamos huertas, canchas y espacios culturales para conocer de primera mano las iniciativas que hoy fortalecen la vida comunitaria y demuestran el poder de la organización popular.
Nuestra misión como Ministerio es clara: respaldar, articular y potenciar estas experiencias para que la esperanza que florece en Siloé se consolide como un ejemplo de lo que es posible alcanzar en todo el país. Como Gobierno Nacional, reafirmamos nuestro compromiso con un proyecto de nación donde la igualdad y la equidad sean realidades concretas, sostenidas en la justicia social, la dignidad y la paz.
La experiencia de la comunidad 20 nos muestra que la transformación social se construye desde abajo, con presencia de todos, todas y todes. Solo así podremos avanzar hacia un futuro más justo, y solidario para vivir en dignidad.