Secretos del mar: un eslabón en la historia de la Ley 70 y la diáspora africana en Bogotá 

Fecha de publicación: 28 Aug 2025
Secretos del mar: un eslabón en la historia de la Ley 70 y la diáspora africana en Bogotá 
En el marco de la conmemoración de los 32 años de la Ley 70 que reconoce los derechos territoriales, culturales y sociales de Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras resaltamos la #HistoriadeIgualdad de Secretos del Mar, un espacio que se consolidó como territorio de encuentro, solidaridad y construcción de política afro en la ciudad de Bogotá. 
Chucho, vestido con bata blanca posa de pie frente a la fachada de su restaurante Secretos del Mar en el centro de Bogotá
  • La Ley 70 de 1993 que reivindica los derechos de las Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras también tiene una historia en las calles de Bogotá.  

Lejos de los ríos, manglares y selvas del Pacífico, un restaurante se convirtió en epicentro de resistencia y organización política afrocolombiana. Se trata de Secretos del Mar, el local fundado por Jesús Hermides Alomia Quintero —o simplemente Chucho, como lo conoce la comunidad—, que pasó de ser un proyecto de comidas rápidas a transformarse en un espacio de cimarronaje urbano donde se cocinó parte de la Ley 70 de 1993, la norma que reconoció los derechos colectivos de estas comunidades en Colombia y que acaba de cumplir 32 años de promulgación. 

Chucho: del Cauca al corazón político del Pacífico en Bogotá 

Nacido en El Tambo (Cauca), criado en Buenaventura y con raíces profundas en el Pacífico, Chucho llegó a la capital en 1978 “siendo un chamaquito”, como él mismo dice, en busca de un futuro distinto. Sus posturas revolucionarias y de izquierda le habían costado problemas en la vida estudiantil, pero en Bogotá encontró una trinchera distinta: la cocina. 

Lo que empezó como un restaurante de comidas rápidas cambió su rumbo el día de la inauguración. “Hice comida del Pacífico y eso fue un éxito”, recuerda. Desde entonces, Secretos del Mar se consolidó como territorio de encuentro, solidaridad y construcción política afro en medio de la ciudad. 

Cimarronaje urbano en la capital 

Se tejieron redes de apoyo entre familias y jóvenes que llegaban a Bogotá a estudiar o trabajar. “Este negocio muestra la solidaridad de nosotros los afros, que acogemos a quien tiene frío”, afirma Chucho.   

Secretos del Mar fue mucho más que un refugio. Como en los quilombos, palenques y consejos de abuelos, allí se debatió, se soñó y se organizaron estrategias. En sus paredes se escucharon discusiones que dieron forma a la Ley 70, acompañando el pulso que ya se libraba en territorios como Tumaco, Guapi, el norte del Cauca, el Chocó y la costa Atlántica. 

Bogotá también sembró la Ley 70  

La narrativa sobre la Ley 70 suele situar su origen en los territorios colectivos del Pacífico y la costa Caribe. Sin embargo, la historia no estaría completa sin reconocer el papel de Bogotá. Desde Secretos del Mar, Chucho puso su espacio al servicio de la causa, aportando a que la capital también fuera escenario de resistencia y de construcción política afro. 

Su aporte recuerda que la lucha por la igualdad no es exclusiva de las regiones donde se concentra la población negra, sino que atraviesa al país entero, incluidas sus ciudades. 

Una lucha de ayer que sigue vigente 

Hoy, a 32 años de la promulgación de la Ley 70, la deuda con las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras sigue siendo enorme. La implementación integral de esta norma continúa siendo una exigencia política y social. 

Desde la Dirección para la igualdad y la equidad de comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras del viceministerio de pueblos étnicos y campesinos, en el Ministerio de Igualdad y Equidad hemos asumido el reto de acompañar el proceso de reglamentación y consolidar la Ley 70 como un referente regional e internacional de justicia racial.  

La historia de Chucho y de Secretos del Mar recuerda que las transformaciones sociales no solo nacen en los territorios colectivos, sino también en espacios urbanos de resistencia, y que la igualdad en Colombia se cocina en cada lugar donde las comunidades se organizan, debaten y luchan.